La Tagliatella: el alma de Italia con un toque de rebeldía gourmet
Hablar de La Tagliatella es hablar de una historia de amor con la gastronomía italiana. Es evocar el aroma del tomate maduro, la fragancia del orégano recién cortado, la suavidad de una masa que fermenta lentamente y la calidez de un plato que sabe a hogar. Desde su nacimiento, esta cadena de restaurantes ha sabido mantener la autenticidad de las trattorias tradicionales, elevándola a una experiencia moderna, elegante y profundamente emocional.
Quien se sienta en una de sus mesas —como en su acogedor local del Centro Comercial Parquesur, en Leganés (Madrid)— lo nota enseguida. La atmósfera es cálida, el mobiliario invita a la conversación, las luces crean un ambiente íntimo y las paredes respiran ese aire rústico del norte de Italia. Pero lo que realmente conquista llega desde la cocina: una carta extensa, variada y llena de platos que reflejan la esencia más pura del país transalpino.
Un viaje por Italia desde el primer bocado
La filosofía de La Tagliatella es clara: respetar las recetas tradicionales italianas, pero siempre con una dosis de innovación y generosidad. Las porciones son abundantes, pensadas para compartir, como manda la cultura gastronómica italiana. Desde los entrantes hasta los postres, cada plato está concebido para despertar los sentidos y celebrar el placer de comer bien.
Entre sus platos más emblemáticos, el Risotto de Ibéricos se alza como uno de los grandes favoritos del público. Es una receta que combina la cremosidad italiana con la fuerza del sabor español. El arroz, cocinado al punto exacto, se impregna de la intensidad de los embutidos ibéricos, que aportan profundidad, textura y ese aroma inconfundible que llena la sala antes de llegar al paladar. El queso fundido se integra con suavidad, creando un conjunto untuoso, redondo y adictivo. Es el tipo de plato que te obliga a bajar el ritmo y saborear con calma cada cucharada.
Otro imprescindible son los Panes de Focaccia, símbolo del espíritu artesanal de La Tagliatella. Recién horneados, de corteza dorada y corazón esponjoso, son el acompañamiento perfecto para cualquier plato. Su aroma a romero, su textura aireada y ese toque de aceite de oliva virgen extra los convierten en un pequeño placer en sí mismos. Ideales para compartir, para abrir el apetito o simplemente para disfrutar con una copa de vino.

Las pastas: tradición, textura y carácter
La pasta es el alma de Italia, y en La Tagliatella se trata con el respeto que merece. Elaborada con harinas italianas seleccionadas, sus más de veinte variedades ofrecen un universo de formas, colores y sabores que reflejan las distintas regiones del país.
Desde los tagliatelle más clásicos hasta los rellenos de autor, cada plato está elaborado con precisión. Uno de los más apreciados es el Pappardelle al Pesto di Mojo Picón, una creación reciente que rompe esquemas. Nacido de la colaboración con el chef Carlos Maldonado, este plato es una oda a la fusión bien entendida. El pesto rosso tradicional se combina con el fuego y la alegría del mojo picón canario, logrando un equilibrio sorprendente. La pancetta italiana frita aporta un toque crujiente y salado, mientras que el queso Grana Padano DOP termina de redondear una receta que despierta emoción desde el primer bocado.

Pero el viaje no termina ahí. Los Tortelloni di Vitello, rellenos de ternera y cocinados con una delicada salsa de funghi porcini, son pura elegancia. Suave, aromática y reconfortante, esta combinación demuestra la importancia que La Tagliatella concede a la calidad del producto. También destacan los Ravioli di Foie, que equilibran la intensidad del hígado de pato con el dulzor de una salsa suave de trufa. Cada uno de estos platos está pensado para quien busca algo más que comer: para quien quiere vivir la experiencia del auténtico sabor italiano.
Pizzas al horno de piedra: el sabor que conquista
La pizza en La Tagliatella merece capítulo aparte. Cocidas en horno de piedra, con masa fina y bordes ligeramente dorados, son un espectáculo de aromas y textura. Cada masa fermenta lentamente, respetando los tiempos, lo que se traduce en una base ligera, crujiente y sabrosa.
Entre las más destacadas se encuentra la Pizza Margherita, la más sencilla y al mismo tiempo la más difícil de ejecutar a la perfección. Con tomate italiano, mozzarella fresca y albahaca, es la prueba definitiva de que la sencillez puede ser sublime cuando los ingredientes son excepcionales.
La Pizza Prosciutto e Funghi es otro clásico que nunca falla: la combinación del jamón cocido con los champiñones frescos y el queso fundido crea una armonía perfecta. Para los que buscan un toque más potente, la Pizza Diavola con salami picante es pura energía, con un equilibrio delicioso entre el picante y el dulzor natural del tomate.
Y si hay una que representa la esencia de la casa, esa es la Pizza Tagliatella, con su mezcla de quesos italianos, virutas de jamón curado y rúcula fresca. Cada bocado es un viaje directo al corazón de Italia.
Carlos Maldonado y los nuevos sabores con alma rebelde
La unión de La Tagliatella con el chef Carlos Maldonado ha traído una bocanada de aire fresco a la carta. Con su sello inconfundible, Maldonado ha diseñado cuatro platos atrevidos que reinventan la cocina italiana desde el respeto, pero sin miedo a arriesgar.
El primero de ellos, el ya célebre Pappardelle al Pesto di Mojo Picón, es un puente entre dos culturas gastronómicas que se entienden a la perfección. Pero la innovación continúa con los Panzerotti Carbonara Moruna & Boloñesa Coreana, pequeñas joyas rellenas y crujientes que fusionan el sabor intenso del kimchi coreano con la suavidad de la salsa carbonara enriquecida con Ras el Hanout. El resultado es una explosión de sabores, con matices ahumados y picantes que sorprenden al paladar.
Los Campanelle Tandoori alla Salentina representan otro viaje culinario inesperado: una pasta bañada en salsa de tomate amarillo con curry suave, acompañada de pancetta crujiente, almendras tostadas y pani puris que aportan textura y exotismo. Y para los amantes de los contrastes, las Costillas alla Margherita son una auténtica declaración de intenciones: costillas al horno, cocinadas lentamente hasta alcanzar la ternura perfecta, servidas sobre una base de pizza con mozzarella, tomate y albahaca fresca. Italia y el mundo, reunidos en un solo plato.
Ensaladas, carnes y el arte del equilibrio
Más allá de las pastas y las pizzas, la carta de La Tagliatella ofrece un repertorio de platos que completan la experiencia italiana. Las ensaladas son un ejemplo de frescura y color. La Insalata di Pollo e Bacon, con su mezcla de lechugas, tomates cherry, pollo marinado y crujiente de bacon, se equilibra con un aliño ligero que realza cada ingrediente. La Insalata Caprese, con mozzarella de búfala, tomate y albahaca, es la opción ideal para quienes prefieren los sabores más puros y mediterráneos.
En el apartado de carnes, sobresalen los Medallones de solomillo con salsa de setas y las Pechugas de pollo al Marsala, un plato lleno de aroma, con ese toque de vino siciliano que aporta elegancia y profundidad. También merece mención especial la Lasagna alla Bolognese, elaborada con ragú casero, bechamel cremosa y queso gratinado al horno. Es un clásico que nunca falla, con ese sabor reconfortante que transporta directamente a la Emilia-Romaña.
El arte del risotto: tradición que emociona
Pocos platos transmiten tanta emoción como el risotto. En La Tagliatella, el Risotto de Ibéricos se ha convertido en una referencia indiscutible. Su textura cremosa, su aroma a queso curado y su sabor profundo lo convierten en una auténtica joya gastronómica. Cada grano de arroz está impregnado del alma ibérica, de la riqueza del jamón y la intensidad de los embutidos curados, logrando un equilibrio que emociona.

Y aunque este sea el más emblemático, no se puede dejar de mencionar el Risotto ai Funghi Porcini, un clásico atemporal. El perfume de las setas, la untuosidad del parmesano y la delicadeza de la cocción al punto justo lo convierten en uno de los platos más redondos de toda la carta.
El dulce final: el Croccantino y otros placeres
El final perfecto para una comida en La Tagliatella siempre tiene nombre propio: el Croccantino. Este postre, con su contraste de texturas —el crujiente del praliné y la suavidad del helado—, es una celebración de los sentidos. Cada bocado combina lo frío y lo cálido, lo dulce y lo tostado, dejando una sensación inolvidable.

Junto a él, otros postres completan la experiencia: el Tiramisú, elaborado de forma tradicional con mascarpone y café espresso; la Tarta di Formaggio al Forno, suave, cremosa y con base de galleta; o el Gelato alla Stracciatella, un clásico que resume la esencia italiana en su versión más refrescante.
La experiencia en el local de Parquesur: hospitalidad y placer
El restaurante de La Tagliatella en Parquesur (Leganés) es un oasis gastronómico dentro de uno de los centros comerciales más dinámicos de Madrid. Su decoración rústica y elegante, las lámparas tenues, las maderas oscuras y las mesas amplias crean un ambiente que invita a relajarse. El servicio destaca por su amabilidad y por el conocimiento del equipo, siempre dispuesto a recomendar un vino o sugerir la combinación perfecta de pasta y salsa.
Las porciones son generosas, los aromas embriagadores, y la presentación impecable. Aquí cada plato se convierte en un ritual, en un momento de disfrute compartido. Es el tipo de lugar donde una comida se alarga sin darse cuenta, donde la sobremesa se llena de conversación y donde cada visita deja la sensación de haber viajado a Italia por unas horas.
Conclusión: el sabor de Italia, la audacia del mundo
La Tagliatella ha sabido consolidarse como mucho más que una cadena de restaurantes italianos. Es una marca con alma, una experiencia sensorial que combina autenticidad y creatividad a partes iguales. Desde sus focaccias recién horneadas hasta el impresionante Pappardelle al Pesto di Mojo Picón, pasando por su irresistible Risotto de Ibéricos, sus pizzas doradas en horno de piedra o el inolvidable Croccantino, cada propuesta tiene algo que contar.
La colaboración con Carlos Maldonado ha abierto nuevas puertas a la imaginación culinaria, demostrando que la cocina italiana puede ser rebelde, contemporánea y emocionante sin perder su esencia. Con platos que viajan de Canarias a Corea, de Salento al Magreb, La Tagliatella celebra la diversidad del mundo a través del lenguaje universal del sabor.
Salir de su local en Parquesur deja una certeza: aquí la comida se prepara con pasión, se sirve con generosidad y se disfruta con todos los sentidos. Un lugar que no solo alimenta, sino que emociona.
Porque La Tagliatella sigue siendo eso: el alma de Italia, con un toque de rebeldía gourmet.



